“Tengo un temperamento durísimo, exigente”, reconoció el palista de 29 años, que había sido muy crítico tras su octavo puesto en Tokio 2020.Esta vez terminó cuarto en los K1-1000 de París 2024 y superó el quinto lugar de Javier Correa en Sydney 2000.”No soy el mismo de Tokio y en Los Ángeles, si tengo la suerte de estar, no voy a ser el mismo de París”, dijo contento.
Agustín Vernice se permitió “algo impensado”: salir a cenar con su novia en la noche previa y logró el mejor puesto de la historia para el canotaje argentino


Noticias Relacionadas
Flavio Cobolli sigue en Wimbledon, pero no tiene casa: el insólito problema que aqueja al tenista italiano
Trump e Infantino son impresentables. Pero los nuestros son peores.
El ojo de Troglio: Egipto le puede ofrecer a Argentina el partido que más le conviene y por qué nadie quiere llegar a una definición por penales