- El entonces cardenal fue víctima de una operación para dañar sus posibilidades de ser papa en 2005, tras la muerte de Juan Pablo II, cuando los medios decían que tenía chances de sucederlo.
- El vínculo después cambiaría, pero aún el día de su consagración, Cristina se refirió a él como “un papa que pertenece a Latinoamérica” y no a la Argentina.


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