- A los 55 años, Horacio Vissani sintió el impulso “de su sangre” y se lanzó a la ruta en su Ford A de 1931.
- Primero de Salto a La Quiaca; después de París a Roma, y de allí por otras rutas y destinos, convirtió a los Ford A en una forma de ver y disfrutar el mundo.
A los 55 años, Horacio Vissani sintió el impulso “de su sangre” y se lanzó a la ruta en su Ford A de 1931.Primero de Salto a La Quiaca; después de París a Roma, y de allí por otras rutas y destinos, convirtió a los Ford A en una forma de ver y disfrutar el mundo. Read More


Noticias Relacionadas
Escapadas en Buenos Aires: el pueblo perfecto para comer bien y desconectar por unos días
Mundial de Fútbol 2026 en modo low cost: claves de expertos para organizar un viaje sin gastar una fortuna
Surfear un volcán: la increíble experiencia de deslizarse sobre cenizas en Nicaragua