El capricho de Javier Milei de sostener al jefe de Gabinete dejó de ser una gracia que servía para hostigar a la oposición. Se le vuelve encima como un búmeran y comenzó a dañar una gestión que ya viene escorada.
El capricho de Javier Milei de sostener al jefe de Gabinete dejó de ser una gracia que servía para hostigar a la oposición. Se le vuelve encima como un búmeran y comenzó a dañar una gestión que ya viene escorada. Read More


Noticias Relacionadas
El Gobierno anunció un acuerdo con tres bancos que le prestarán US$ 3.200 millones para pagar los bonos
El FMI pronosticó un 3,5% de crecimiento para este año y vaticinó cuándo la inflación caerá a un dígito
Dólar hoy: a cuánto cotizan el oficial y sus diferentes tipos de cambio este miércoles 08 de julio